EL LIFTING DE 8 PUNTOS DE REJUVENECIMIENTO

Clásicamente el ácido hialurónico se utiliza para rellenar arrugas y surcos en pómulos o labios. En este caso utilizamos un ácido hialurónico reticulado con el objetivo de prevenir y corregir el descolgamiento facial con poca cantidad de producto.

El lifting de 8 puntos consiste en inyectar ácido hialurónico en 8 puntos faciales localizados en el tercio medio de la cara.

A continuación se explica como realizamos en la consulta este tipo de tratamiento, en aproximadamente media hora y con resultados excelentes.

Preparación

Siempre partimos de un diagnóstico previo, y de la explicación detallada al paciente de las características del ácido hialurónico, y de todos los pasos de la intervención. Hacemos su historia clínica, para conocer y descartar contraindicaciones. Aconsejamos no tomar ni vitamina E ni aspirinas desde los 15 días previos al tratamiento, por sus efectos anticoagulantes (propician la aparición de morados). Para evitarlos, en algunos casos también recomendamos tomar una medicación homeopática en los días previos.

El paciente ha de firmar un consentimiento informado sobre el tratamiento, y tomamos fotografías del rostro, desde varios ángulos, para tenerlas como referencia.

La limpieza, fundamental

Una vez se han tomado las fotos, se limpia bien la piel de la paciente ya sea de maquillaje, polución ambiental o grasa cutánea. Utilizamos un producto adecuado para cada tipo de piel. Después, y para desinfectar bien la piel, se aplica clohexidina, con una gasa. La desinfección y la utilización de productos estériles es fundamental siempre que vayamos a trabajar con agujas.

Los 8 puntos

Tras la desinfección cuidadosa procedemos a dibujar sobre la cara las zonas que vamos a tratar, con la paciente sentada completamente erguida para observar claramente los efectos de la gravedad.

Para ayudarnos a ver las zonas donde falta más volumen, hacemos que la paciente incline la cabeza hacia delante. También la hacemos gesticular para comprobar cómo afecta la mímica en las diversas zonas del rostro.

Expliqué el otro día que los puntos donde vamos a aplicar el ácido hialurónico se corresponden muchas veces, pero no siempre, con importantes estructuras anatómicas, como los ligamentos. Ahora es cuando decidimos qué puntos tratar, de acuerdo con las características de la paciente. No todos los rostros necesitan correcciones en los 8 puntos. Además, como no somos simétricos, a veces cada lado de la cara requiere puntos diferentes.

Cuando hacemos tratamientos preventivos en personas más jóvenes a menudo solo se aplica un tratamiento de uno o dos puntos.

El lífting sin cirugía

Una vez trazado el dibujo podemos empezar con el lifting.

Colocamos a la paciente casi sentada —algo recostada para que esté más cómoda, pero siempre lo más sentada posible.

Volvemos a desinfectar la zona de entrada y puncionamos la piel con una aguja muy fina en el punto conveniente para inyectar muy lentamente el ácido hialurónico en la posición deseada. Una vez depositada la cantidad necesaria masajeamos un poco la zona y sentamos a la paciente para comprobar el efecto de elevación conseguido.

Procedemos igual en todos los puntos que hemos decidido tratar, comprobando siempre el resultado inmediato y la simetría entre un lado y otro de la cara.

El procedimiento es casi indoloro, porque las agujas que utilizamos son muy finas y la inyección muy lenta. Además, el producto lleva un poco de lidocaína (un anestésico local) para que no duela al inyectar. Tras el tratamiento realizamos un suave masaje para ayudar si procede a la correcta distribución del producto. Si hemos decidido tratar los labios, podemos poner un poquito de anestesia local, pues son muy sensibles, y así conseguimos que no duelan en absoluto .

En algunos casos trabajamos con cánulas, dependiendo de la zona anatómica a tratar, del grosor de la piel del paciente y también de si está tomando alguna medicación que pueda provocarle un cierto sangrado. Con cánula roma hay menos riesgo de morado, pero personalmente prefiero tratar algunas zonas, como los labios, con aguja, ya que nos aporta más precisión.

Es importante destacar que la capacidad de elevación de los nuevos ácidos hialurónicos, sin producir volumen no deseado, nos ayuda a conseguir un resultado muy natural sin que el rostro se vea hinchado

Todo el procedimiento dura aproximadamente media hora y se realiza en la consulta.

Después del tratamiento

Tras el tratamiento aconsejamos no maquillarse en 12 horas, no tomar el sol ni hacer sauna en 15 días y no realizar ejercicios violentos en al menos 24 horas por el enrojecimiento de la cara que implicaría y que nos podría provocar una inflamación.

Citamos a la paciente en tres semanas para una revisión. Como siempre preferimos ser conservadores puede hacer falta que en esta visita inyectemos un poco más de ácido hialurónico.

El efecto de este tratamiento es muy natural. Además de la elevación y soporte de las estructuras de la cara, nos producirá una mejora importante de la calidad de la piel por los efectos regeneradores e hidratantes del ácido hialurónico.

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